Desde el Chocó a misión a las tierras africanas

Desde el Chocó a misión a las tierras africanas

Propagación de la Fe
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22 de Octubre de 2020

Soy Jhon Edinson Mena Palacios, sacerdote de la Diócesis de Istmina - Tadó departamento del Chocó y asociado a la comunidad de los Misioneros de Yarumal (MXY). Posterior a mi ordenación sacerdotal, en marzo del 2018, fui designado por gracia de Dios y en obediencia a mi obispo, Monseñor Mario de Jesús Álvarez Gómez, a la misión Ad gentes en Kenia, continente africano.

El pueblo Samburu

Después de una larga preparación en el estudio del inglés, he llegado a la región de los Samburu al norte de Kenia junto a la frontera con Ethiopia y cerca al lago Turkana. Esta región sin lugar a dudas, es la región más pobre y abandonada del país, es fácil encontrarse con alguien en la capital que no sabe dónde ubicar dentro de su país a esta región. Esta es una región compartida por dos pueblos hermanos (los Samburu y los Turkana) pero que al mismo tiempo, se odian a muerte, donde los dos quieren ser Caín. Este territorio es semidesértico, pero aun así, quienes aquí viven subsisten de la ganadería; en esta región, todavía encontramos pueblos nómadas que se mudan de un lugar a otro de acuerdo a la necesidad de sus rebaños.Tuum, la misión donde estoy es la más lejana de la diócesis de Máralal.

La parroquia de Tuum

Este es el lugar específico y concreto en el cual me encuentro. Nos encontramos al norte del país, aproximadamente a unos 500 km de su capital Nairobi, es un territorio semi-árido y, debido a lo inhóspito, el desarrollo es muy lento en las áreas de inversión e infraestructura. Pareciera como si el tiempo se volviera eternidad. No hay energía, no hay agua potable, no hay alcantarillado y podríamos seguir enumerando todo lo que hace falta para que estos pueblos tengan calidad de vida; pero lo que sí hay, es la presencia de Dios por medio de los misioneros nativos y foráneos que estamos aquí viviendo una misma vida con estos hermanos nuestros. La comunidad de Tuum, se encuentra al pie de la montaña sagrada de los Samburu, lugar en el cual vive su Dios de acuerdo con su religión tradicional.

La tradición

Cuando de tradición y cultura tenemos que hablar nada mejor que estar en este lugar; para nuestros hermanos Samburu y Turkana no hay nada más sagrado que guardar celosamente su tradición, ‘por la tradición y la cultura aquí se vive y se muere’. Sus costumbres son tan sagradas y tan dignas de veneración, como el Cuerpo y la Sangre de Cristo para una cristiana católica. El celo y cuidado de sus tradiciones llaga hasta el punto de no comer pollo, cerdo, pescado y otros tantos alimentos que bien podrían nutrir sus cuerpos y así vivir mejor.

La pobreza

Cuando de hablar de pobreza y de estratos sociales se trata, aquí debemos empezar hablando del pobre que no tiene nada y el pobre que le falta todo. Jajajajaaa difícil de entender, sí muy difícil es salir de la pobreza cuando eres dueño de 30 chivos y tu vecino tiene 50 y tus amigos tienen doscientos y el más afortunado tiene hasta 100; pero, ¿para qué querer tanto de lo mismo cuando todos tenemos lo mismo y no hay medios posibles de comercializar lo único que aquí se produce? Es que, ¿para qué le ofrezco huevos a mi vecino cuando al igual que yo solo podría pagar con otro huevo? Así vivimos aquí.

La guerra

Como lo había mencionado antes, en esta inhóspita región subsisten los Samburu y los Turkana, estos dos pueblos hermanos se odian a muerte, es lo que conocemos como las guerras tribales, una tribu aniquilando a otra tribu. El fuerte dominando al más débil, cuando una tribu ataca a la otra, su objetivo es eliminar a todo lo que se encuentre a su paso; en nuestra misión esta es la realidad que nos parte el corazón y nos saca lágrimas. Este es nuestro mayor reto, lograr que un día se abracen y se besen como hermanos y poder celebrar con los dos pueblos una santa Eucaristía.

La Eucaristía

Sin lugar a dudas, cuando celebramos la santa Eucaristía con nuestros hermanos, el tiempo se congela y el reloj se detiene, todo porque el fervor, la alegría, la pasión y el dinamismo dentro de ella, hacen que una santa Misa, pueda durar tres y cuatro horas y aun así después de la bendición nadie quiera irse. El canto, las ofrendas, la preparación, su entrega generosa a lo sagrado, hacen que la misión sea realmente apasionante. Pero el peso de la cultura y su tradición hacen que la alegría no sea completa, porque en muchos casos nos toca ver la gran diferencia entre el fervor de una celebración y la vida de acuerdo a la cultura que muchas veces no tiene mucho sentido cristiano.

Aunque hablemos de la Eucaristía y del fervor y de todo lo bonito de la respuesta al anuncio del evangelio, aquí todavía estamos en el proceso de primera evangelización, motivo por el cual, hay comunidad en las cuales no se celebra la Eucaristía porque todavía no hay ni un solo bautizado. El proceso es lento pero nuestra alegría está en la certeza que Cristo nos acompaña, guía, impulsa e ilumina en nuestra labor. Por eso decimos con el apóstol san Pablo. 1 cor 3,6 “Yo planté, Apolo regó; mas fue Dios quien dio el crecimiento”. Es Dios mismo quien va haciendo crecer la semilla entre la maleza y hasta convirtiendo la maleza en semilla.

Particularidades

Las aves: de acuerdo con la cultura, ninguna ave es buena y por consiguiente no proviene de Dios. Por ese motivo en esta cultura una paloma no puede representar al Espíritu Santo.

Las moscas: con frecuencia vemos en las noticias fotos donde hay niños con moscas sobre sus piel, pues de acuerdo con estar cultura, las moscas son señal de bendición, pues cuando hay moscas, es porque hay cosecha, hay leche, hay alimento. Las moscas son divinas.

Los muertos: cuando alguien muere, le rapan la cabeza y los mismos hacen sus hijos y esposas. No hay cementerios y los muertos se entierran normalmente en el patio de la casa, cada hijo debe matar un animal chivo o vaca, por lo tanto, si quien muere tiene 10 más hijos ese día se matarán 10 o más animales y todos los del pueblo tienen derecho a comer. Si quien se muere es un joven en algunos casos su cuerpo no es enterrado, es puesto fuera de la comunidad para que las hienas se lo coman.

Las circunsición: es obligatoria para todos hombres y mujeres, circuncidarse es para el niño empezar a ser hombre y para la niña empezar a ser mujer. Si no se ha pasado por este rito se es un niño, así tenga 50 años.

Las mujeres y los niños: ocupan un nivel muy bajo en la cultura, normalmente es el hombre quien manda y toma las decisiones.

Finalmente, la misión es todo esto y más. II Cor 11, 26-27 “Viajes frecuentes; peligros de ríos; peligros de salteadores; peligros de los de mi raza; peligros de los gentiles; peligros en ciudad; peligros en despoblado; peligros por mar; peligros entre falsos hermanos; trabajo y fatiga; noches sin dormir, muchas veces; hambre y sed; muchos días sin comer; frío y desnudez”. Esto es la misión, estar dispuestos a todo esto y más, con tal de ganar aunque sea un alma para Cristo.

Pbro. Jhon Edinson Mena Palacios

 

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